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ARTICULO ▶ POLITICA
El capitalismo actual es estúpido
Jaime Despree

El sistema capitalista actual es estúpido, pues solo ofrece dos alternativas: o ganar un suculento interés provocando una burbuja o perderlo todo si explota la burbuja. Ya prácticamente carece de la capacidad de invertirlo razonablemente sin especular y con criterios productivos y a largo plazo.

A pesar del desempleo en los países desarrollados o de las periódicas hambrunas en los subdesarrollados, el volumen de capital disponible para inversión en el mundo no ha dejado de crecer, lo único que sucede es que cambia de estrategia de inversión, pero siempre con criterios especulativos y escasamente productivos.

Si los tipos de interés son altos el capital se invierte en deuda pública, si bajan se invierte a otros productos como las materias primas, o "commodities", como el oro, los metales estratégicos, el petróleo o, lo que es peor, los alimentos, provocando de forma artificial el alza de sus precios de mercado.

Ese ingente volumen de capital mundial disponible debe rentar un interés sea como sea y caiga quien caiga: sean comunidades, regiones, estados o continentes enteros. Ya no hay sistema político capaz de hacer frente a esta auténtica avalancha de capital en busca de rentabilidad rápida y especulativa.

Este capital monstruoso y estúpido, que prefiere arriesgarlo todo a invertirlo razonable y productivamente, está acumulado en los gigantescos fondos de pensiones, u otros tipos de fondos de inversión, manejados por las grandes entidades bancarias y financieras internacionales, que constituyen el volátil mercado financiero actual. ¡En el fondo todos somos culpables por permitir que se hagan estas barbaridades con nuestros ahorros!

Si tan sólo una mínima parte de ese capital se invirtiera en la creación de nuevas empresas, pronto llegaríamos al pleno empleo en todo el mundo. Pero una empresa es una aventura y tiene muchos riesgos y, ¡paradójicamente!, los tendrá todavía más por efecto de la globalización, pues la liberalización del mercado global anula la competitividad de las posibles nuevas empresas locales.

¿No es estúpido que el propio capital anule su capacidad de regenerarse a través de las empresas productivas, que es donde se genera? ¿Con esta estúpida forma de invertir el capital, cómo se puede solucionar el problema del desempleo? ¿Cómo pueden salir los países pobres del subdesarrollo con la globalización del estúpido modelo capitalista actual?

¿No es una soberana estupidez que los especuladores financieros presten dinero a los estados con intereses de usura para que estos los inviertan en subvenciones a fondo perdido para estimular la economía? ¿Por qué no la estimulan ellos mismos, que para algo son economistas, e invierten parte de su capital a fondo perdido? ¿No es estúpido que se socialicen las pérdidas y se privaticen las ganancias? ¡Y luego les dan la puntilla rebajándoles el "rating"!

A este estúpido modelo de capitalismo actual le quedan pocos años de vida si no cambia radicalmente de estrategia. Las entidades financieras, por las buenas u obligados por leyes adecuadas, deben destinar una parte de sus inversiones a la creación de empresas locales que generen empleo, sobre todo de productos y servicios ecológicos, y los políticos deben de dejar de ofrecer ese bochornoso espectáculo actual de corrupción generalizada, para trabajar en serio para su comunidad y forzar a los banqueros para que lean los planes de viabilidad de nuevas empresas y financien las iniciativas de jóvenes emprendedores locales. Más vale asumir un porcentaje de fracasos de empresas locales que un fracaso global cuando revientan las burbujas.

Por su parte, los estados deben coordinar a nivel internacional un radical replanteamiento de la actual globalización para favorecer esta nueva estrategia. Aunque sean más baratas, es preferible que los chinos dejen de fabricar escobas de plástico a carretones en fábricas insalubres y con trabajadores no sindicados, para que cada comunidad produzca las suyas con materiales biológicos y reciclables, si es posible locales, dentro de un estado social, democrático y de Derecho. ¡Eso se llama globalización social bien entendida!

Lo estúpido de la situación es que ya todos sabemos que el capitalismo actual es estúpido, pero ¿quién le pondrá el cascabel al gato?