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Berta Isla

No me importa decirlo en voz alta: Javier Marías es un pésimo escritor. Sé que tiene cientos o miles de admiradores. Todos son pésimos lectores. Para justificar esta grave acusación, como siempre sucede con los malos escritores, he tenido suficiente con leer el primer párrafo de su pésima novela Berta Isla:

"Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido, de manera parecida a como no se sabe, en la duermevela, si se está pensando o soñando, si uno aún conduce su mente o la ha extraviado por agotamiento" 

Primera observación: Un buen escritor hubiera evitado la redundancia "su marido era su marido" porque "el marido es el marido", y hubiera escrito  "el hombre con el que convivía era su marido". Pero, por otro lado, resulta difícil de creer, incluso con licencia literaria, que una mujer no sepa si su "marido" es su "marido".

Segunda observación: Un buen escritor no hubiera complicado la siguiente oración, mezclando "duermevela" con "pensamiento". Si el agotamiento le hacía no estar segura, esta oración hubiera sido mas coherente : "como cuando en la duermevela no sabes si estás soñando o despierto". También falta un punto y coma para unir la siguiente oración.

Tercera observación: Se conducen los vehículos pero no las mentes, porque en ese caso necesitaríamos un de permiso de conducir mentes. Si la mente se ha extraviado, lo que tiene que hacer es encontrarla y "controlarla”. Por tanto esta oración bien escrita sería: "; si aun controla su mente o la ha extraviado"

Sé que estas críticas no caen bien a nadie, porque todos queremos ser amables y positivos, pero para  mí no es simplemente una  cuestión de estilo, sino de una flagrante injusticia. Por culpa de estos malos escritores, pero que acaparan los medios de comunicación y la atención de los lectores, son ignorados los escritores que tienen talento porque ya nadie los valora.

Este es otro ejemplo de la inagotable cantera nacional de la escuela de "Escribir a tontas y a locas ", ¡tan de moda en esta posmodernidad literaria!